Las Emociones y la Salud en la Kinesiología Aplicada

Las Emociones y la Salud en la Kinesiología Aplicada

La kinesiología emocional es una parte de esta ciencia que estudia cómo las emociones afectan a nuestro cuerpo. Cuando  tenemos una patología no sabemos muy bien cuál es el origen de ella y recurrimos a los test musculares de la kinesiología para saber si el origen de la patología ha sido bioquímico, estructural o en este caso emocional.

La kinesiología se basa en la medicina china para analizar las emociones. Lo que hacemos es usar la teoría de los cinco elementos para clasificar estas emociones. Clasificamos dentro de la kinesiología tres emociones tácticas: miedo, reflexión y rabia.

Nosotros lo que tenemos que hacer con estas emociones es hacer que se muevan. Ninguna de ellas es mala o buena de por sí, lo que hace la medicina china es crear un movimiento energético. Nosotros cuando tenemos miedo es porque analizamos un peligro y eso nos puede confortar una seguridad en la acción que realizamos. Lo analizamos, es decir por ejemplo tenemos un miedo a cruzar la calle porque va a venir un coche, analizamos con la reflexión y después pasamos a la rabia que sería pasar a la acción.

Hay otras emociones más internas y que llevan más trabajo porque tenemos que mirar en nuestro interior. El orgullo que depende del pulmón y del intestino delgado, el amor y la alegría.

Los kinesiólogos debemos saber analizar cuál es la emoción que hay detrás de lo que está causando esa patología.

Durante toda nuestra vida nos han dicho lo que tenemos que hacer, y esa emoción es la que tenemos que poner ahí. Dentro de la Kinesiología se llama un punto débil inflado porque en realidad no es nuestro fuerte, pero por circunstancias nos lo inflan y nos inculcan a que esa acción tenemos que hacerla bien aunque no sea para lo que de verdad valemos. No obstante, eso no implica que lo hagamos mal pues al realizar esa acción tanto tiempo hemos terminado haciéndolo bien. Pero no es ni nuestra vocación ni nuestro punto de genialidad que es lo que realmente debemos ir a buscar. En la kinesiología lo que hacemos es ver qué emoción es la que esa persona tiene verdaderamente potente.

Siempre digo que si un niño llega a casa con las notas y saca un 9 en matemática y un 4 en inglés, se le debe poner un profesor en matemáticas para que pueda desarrollar ese potencial que tiene en vez de ponerle un profesor en inglés.

Con las emociones pasa lo mismo, cuando un niño tiene mucha emoción de rabia intentamos reducirla y lo mismo al revés, en cambio lo que debemos hacer es ayudarle a que potencie esa emoción que es para lo que realmente vale.

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